James, Jesse Woodson.
Dingus.
5 de septiembre de 1847.
Clay County [Missouri / EE.UU.].
Hijo de un predicador.
Elementales.
Ninguno.
Guerrillero y forajido.
Bandidaje
Asalto de bancos y trenes, asesinato.
Nunca se le detuvo. Asesinado a traición por un miembro de su banda.
Luchó por el Sur en la Guerra de Secesión. Odiaba mortalmente a los Yankis.
Jesse James fue el clásico fuera de la ley, producto de la Guerra Civil estadounidense e inspirador de cientos de relatos y guiones cinematográficos. Empujado a la violencia desde muy joven a causa del ambiente esclavista y duro en el que creció, se enroló en el ejército sudista por convicción. La familia James sufrió gravemente a causa de los malos tratos que propiciaron a sus componentes los soldados de la Unión [su padrastro, pues su madre enviudó y se caso de nuevo, estuvo a punto de ser ahorcado por los yankis]. Ello tan sólo sirvió para endurecer el carácter de Jesse James e incrementar su feroz odio hacia las tropas del Norte.
Por mediación de su hermano Frank, también un gran caballista como él, Jesse fue admitido en una banda de confederados dedicados a la guerra de guerrillas, los Quantrill anti-Jayhawker. Con ellos participaría en el combate sangriento que costo la vida a treinta milicianos de la Unión en la Ruta de Rocheport, y el asesinato de otros veinte soldados del Norte durante el asalto a un tren militar en 1864. Luego, Jesse James formó su propio grupo de guerrilleros que no tardó en lograr celebridad gracias a otros golpes similares.
Tras la derrota del Sur, James continuó al frente de su banda y se dedicó al bandidaje. Su osadía no conocía límites, llegándose a ofrecer una elevadísima y muy tentadora recompensa por él. El general Jones, personaje de peso en el antiguo ejército del Sur dedicado a la reintegración a la vida civil de antiguos combatientes, intercedió por él para que le fuera concedida una amnistía.
Pero tras el desastre del atraco al banco de Northfield [Minnesota], ocurrido el 7 de septiembre de 1876, y del que logró escapar por muy poco, Jesse James se planteó seriamente la posibilidad de terminar con su vida de forajido. Así, cambió de identidad y abandonó el estado de Missouri. Sin embargo no consiguió su objetivo al intentar varias empresas que fracasaron, de manera que regresó y formó una nueva banda. En ella aceptó a los hermanos Ford y esto, a la postre, terminaría siendo su perdición.
La recompensa que el gobernador Crittenden ofrecía por él era tan suculenta que uno de los Ford, Robert, animado por el sheriff Timberlake, decidió cobrarla. De este modo, disparó a Jesse por la espalda en su propia casa y ahí terminaron las andanzas de uno de los más célebres forajidos del far west. Era el 3 de abril de 1882. El traidor, pese a todo, no recibió toda la cantidad ofrecida por la cabeza de James y tuvo tiempo de arrepentirse de su traición, pues todo el mundo le despreció por aquel acto hasta el día de su muerte. Justicia poética.
Con toda seguridad, a James se le colgaron muchos crímenes que no cometió, pero su leyenda no murió con él siendo considerado por muchos de los que le conocieron como una especie de Robin Hood a la americana.